KARMA
Prof. Laura Bercovich


Vamos a seguir desenrollando el ovillo.
La vez anterior hablamos de conocer que somos, de nuestros cuerpos inferiores y de actuar armónicamente.
Muchas veces hemos escuchado hablar de karma.
Pero...¿cuántos sabemos en realidad lo que esta palabra significa?

Es la Ley de Causa y Efecto que dice que "recibimos el efecto de todo lo que causamos".

De ninguna manera es un castigo o la ley de "ojo por ojo", ya que todo se puede revertir, sin sufrimiento si se hace el aprendizaje correspondiente.
El ser que alcanza cierto nivel de evolución sólo aprende padeciendo (sufriendo), luego cancela o disuelve su karma trabajando en él.

Seguramente, recuerden que la energía positiva es de alta frecuencia vibratoria, más ligera y luminosa . Ejemplo: éste es un ser de luz.
La enegía negativa es de baja frecuencia, más densa y oscura . Ejemplo: qué persona más pesada, mas oscura.
Además, nos pasamos el día emitiendo energía de pensamientos y emociones, pueden ser positivos o negativos.
A continuación de nuestro cuerpo etérico (la energía que se ve alrededor del cuerpo físico, el aura o cuerpo de vitalidad), hay una membrana energética que posee una frecuencia acorde a nuestra evolución. Cuanto más evolucionado es un ser, su frecuencia vibratoria es mayor .
Cuando emitimos una energía negativa (mal pensamiento, emociones no deseadas, etc.), bajamos la frecuencia de esa membrana en la zona por donde salió esa emisión de energía. Esa masa de energía sale de nosotros, va hacia donde la enviamos, se une en su trayecto con energías de igual calificación. Por ley de Causa y Efecto retorna a nosotros trayendo todo lo que encontró en su camino y se pega a nuestro cuerpo etérico dañando la energía en la zona por la cual entró.
Dependiendo de estas emisiones negativas y a través de mucho tiempo , hasta se pueden producir enfermedades físicas, que sería la última manifestación del desorden que se está ocasionando en otros niveles más sutiles.
Ésta energía irradiada por nosotros mismos comienza a atraer energías iguales que producen en nuestra vida situaciones que hemos provocado al emitir .
Por ejemplo: si emitimos una energía de agresión, seguramente se nos presentarán situaciones de agresión hacia nuestra persona.
Lo interesante es tomar conciencia que con nuestros pensamientos y emociones vamos formando nuestra propia historia y que nos vamos a relacionar con las personas que tienen energías similares a la nuestra.
Si soy inseguro, buscaré relacionarme con personas inseguras.
Por eso, para cambiar nuestra vida debemos empezar por cambiar esas emisiones de energía. Tratemos de ser más conscientes de lo que pensamos y sentimos, tratando de corregir lo negativo.

Ahora, repite conmigo: Yo Soy Amor, Yo Soy Amor, Yo Soy Amor.
Con amor
lauri
www.yointerior.com


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