Reencontrando nuestro niño interior
Prof. Laura S. Bercovich


En tus momentos solitarios y a veces un poco melancólicos, te preguntas como se hubiera desarrollado tu vida si tus decisiones hubieran sido otras. ¿Qué senderos estarías recorriendo ahora, si las circunstancias hubieran sido distintas?
Algunas de tus decisiones , ahora lo ves, fueron erradas y otras no tanto. A pesar de esto tienes cosas muy buenas en tu vida.
Mira con detenimiento y observa cada etapa vivida. Trata de fijar tu mente en los momentos felices y en tus logros. No te detengas en los momentos malos.
Los errores quedaron en el pasado y no los podemos cambiar. Abre tu corazón y compréndete a tí mismo. No te juzgues ni critiques. Siente amor y compasión por cada experiencia negativa; ellas fueron tus grandes maestras.
Agradece al Padre por estar en este momento con vida y oportunidad para abrir los ojos y el corazón viendo esta nueva realidad que se presenta ante ti.
Bendice tus experiencias, las buenas y no tan buenas.
Bendice y ama a ese niño que fuiste. Un niño que muchas veces estuvo asustado, triste o desorientado.
Obsérvate como el adolescente de otro tiempo, también llevando esos miedos y desorientación, queriendo cambiar el mundo y llevándote la desilusión que la mayoría de las veces no se podía. Acepta esos sueños como parte tuya, compréndete, sosténlos...
Esta humanidad cambiará en algún momento, claro que no tan rápido como deseas, pero...¡ ya ha empezado a cambiar! ¡Tú eres partícipe de este cambio!
Enciende tu luz y así ayudas a otros a realizarlo. Abre tu corazón y tu consciencia, así otros harán lo mismo.
Cura tu herida y fortalécete.
Eres mucho más que esta cajita de carne y hueso. No eres un cuerpo con alma y espíritu. Eres...un espíritu que ha decidido encarnar.
Deja que tu espíritu sea el que se manifieste continuamente en tu vida.
Ahora... inspira y siente que la luz de tu corazón crece.
Mira al niñito que fuiste, obsérvalo y abrázalo. Comunícale que lo protegerás y amarás por siempre, que ya no debe sentir mas miedo y que no está solo.
Disfruta del reencuentro.
Repite: " Yo Soy Felicidad"

Con amor
lauri

 
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